El problema solo afecta a Henna negra mezclada con pPD

El peligro no reside en todos los tatuajes temporales a base de henna , sino en aquéllos en las que ésta se mezcla con pPD a fin de lograr un tinte negro y acortar el tiempo que precisa para impregnar la piel así como aumentar su intensidad y duración, una práctica denostada por numerosos tatuadores profesionales debido a su peligrosidad.

La realización de tatuajes temporales de henna negra esb una práctica decorativa que va progresivamente en aumento en los últimos años, debido a su aparente inocuidad y a su desaparición en pocas semanas. El problema con la henna negra es que al colorante obtenido de hojas y flores naturales se le agregan colorantes químicos que producen reacciones alérgicas en la piel.

La henna negra contiene parafenilendiamina (PPD) en su composición, un colorante sintético cuyo principal uso es como componente de tintes capilares, con gran poder sensibilizante, que puede producir distintas reacciones alérgicas y cuyo uso directo sobre la piel está prohibido. Este colorante se le añade para darle más brillo y además acelera el proceso de fijación ya que un tatuaje de henna natural tarda varias horas en secarse mientras que un tatuaje de henna negra en una hora ya está fijado. El PPD es un colorante perteneciente al grupo químico azoico, muy utilizado para el revelado fotográfico y como tinte capilar e industrial, pero que no debe entrar en contacto directo con la piel . De ahí que al aplicar tintes al cabello sea necesario el uso de guantes y que no entren en contacto con el cuero cabelludo. Es el responsable de la mayoría de dermatitis alérgicas de contacto por tintes de peluquería.

De forma paralela al aumento de la difusión de los tatuajes de henna negra están apareciendo múltiples casos de eccemas de contacto alérgico tras su realización. Gran parte de estos casos se dan en niños y adolescentes durante el período estival, por la gran oferta de tatuadores en los lugares de vacaciones y el desconocimiento de los padres de los riesgos que representan estos tatuajes. En la labor de paliar esta desinformación tenemos un papel fundamental los médicos, en particular, los pediatras, medicos de atención primaria y dermatólogos, que podemos ser consultados antes de la realización de un tatuaje de este tipo y que trataremos a los pacientes cuando hayan desarrollado lesiones.

Reacciones alérgicas

La sensibilización se manifestará dos o tres semanas después de la aplicación del pseudotatuaje (mucho antes si el paciente ya estaba sensibilizado), en forma de una reacción inflamatoria local. Ésta generalmente será una erupción aguda, de carácter moderado o severo y de aspecto eccematoso, caracterizada por la aparición brusca de pápulas eritematosas y vesículas (incluso ampollas) sobre el tatuaje, y ocasionalmente también a distancia. El proceso se resolverá en unas semanas con tratamiento corticoideo tópico, si no surgen complicaciones como la infección secundaria. Son secuelas frecuentes la hiper o la hipopigmentación residuales de la piel afecta, y en ocasiones puede desarrollarse una cicatrización queloidea. La sensibilización a parafenilendiamina a partir de pseudotatuajes suele ser exagerada, como se ha observado en la mayoría de los casos comunicados, y casi siempre da lugar a reacciones muy positivas en las pruebas epicutáneas. Además, el número de casos publicados en la literatura médica aumenta cada año.

La sensibilización es definitiva

La sensibilización a la PPD que ocasionan tampoco es temporal, debiendo el paciente evitar no sólo este producto sino aquellos con los que pueda existir reactividad cruzada. La PPD se encuentra en tintes permanentes de peluquería, tintes de ropa, cuero y piel, reveladores de fotografía, tinte de fax e impresoras, aceites diesel, grasas, gasolina y en la industria de la goma y plástico. Además, puede presentar reactividad cruzada con tintes semipermanentes de cabello, tintes textiles azo o disperse así como otros colorantes químicos, cremas fotoprotectoras con PABA (paraminobenzoico) y otros parabenos, ácido para-aminosalicílico y raramente medicamentos como las sulfonamidas, sulfamidas, sulfonilureas y anéstesicos locales caínas (benzocaína, procaína).

Otros riesgos

Estos tatuajes “temporales”, pueden dejar una hipopigmentación residual postinflamatoria que en ocasiones es permanente. También existe la posibilidad de hiperpigmentación e incluso cicatrices queloides residuales, también permanentes.

La para-fenilenodiamina es un potente sensibilizante (como el veneno de las abejas o la hiedra venenosa), por lo que además de los efectos señalados, puede llegar a causar sensibilidad a productos relacionados como tintes para el cabello, tinta para máquinas de impresión, bloqueadores solares, cosméticos, artículos fotográficos e incluso la ropa negra, provocando brotes de comezón y ronchas, y aumenta el riesgo de contaminación orgánica de los tatuajes que se realizan en la zona lumbar si en el futuro fuera necesario realizar punciones lumbares, como en la aplicación de la anestesia epidural.

Manera de diferenciar la henna negra de la henna natural

  • La henna natural es una pasta de color marron verdoso, y al contacto con la piel adquiere un tono rojizo castaño, mientras que la henna negra es de un color negro intenso
  • La henna natural necesita estar varias horas sobre la piel para ser absorbida, mientras que la negra se fija en sólo una hora
  • Un tatuaje de henna natural dura sólo 1-2 semanas, mientras que un tatuaje de henna negra puede llegar a durar más de un mes

Fuente: consumo.ayuncordoba.es, cfnavarra.es, simran-mehndi.blogspot.com

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